Argentina
14 de junio de 2010
Si bien durante la temporada estival es cuando la ciudad santacruceña de Los Antiguos vibra gracias al colorido de los cerezos y los brillantes azules del lago Buenos Aires, las propuestas en esta localidad cordillerana no se agotan al aproximarse las bajas temperaturas: las opciones van desde los paseos urbanos hasta diversas actividades de turismo activo.
Este destino emplazado en el noroeste de la provincia de Santa Cruz invita a ser contemplado desde las alturas desde sus cuatro miradores. El primero de ellos, el Uendeunk -que significa “espíritu bueno”- se ubica en pleno centro, sobre la avenida 11 de Julio. Una escalinata conduce a la cima, junto al Monumento al Tehuelche, desde donde se divisa el pueblo en su totalidad y el imponente lago Buenos Aires, el segundo más importante de Sudamérica por su extensión. Desde ese punto, en automóvil se accede al mirador del Valle, el cual es el punto panorámico más alto de la localidad. Dos kilómetros más adelante transitando el ingreso a la ruta provincial Nº1, se encuentra el mirador del río Jeinimeni, que permite apreciar la región chacarera y sus métodos de riego con el cerro Castillo, siempre nevado, como telón de fondo. Por último, dando la vuelta se puede acceder al mirador del valle del río Los Antiguos, donde se aprecia este ambiente acuífero.
La localidad se erige sobre un valle fértil regado, mediante canales, por los ríos Jeinimeni y Los Antiguos, dando lugar a una intensa actividad agropecuaria. En los últimos años, muchas chacras han abierto sus puertas a los visitantes, conformando un atractivo circuito de agroturismo.
Algunos establecimientos se dedican a la producción de frutas y verduras de estación permitiendo la degustación y en muchos casos, también participar de la singular experiencia de la cosecha.
Estos cálidos refugios, con sus propietarios como anfitriones, también brindan la posibilidad de acercarse a la gastronomía local mediante la exposición y venta de dulces, licores, conservas y chocolates. Cada una presenta un atractivo en particular y algunas deleitan con servicio de té y restaurante.
Otras chacras ofrecen la posibilidad de ver la realización de tejidos de lana de oveja en telar, piedras semipreciosas y engarces, variedades de plantas o emprender cabalgatas.
Propuestas al aire libre
Una de las particularidades del invierno en Los Antiguos es que, a diferencia de otros lugares patagónicos, prácticamente no se registran vientos en esa estación, lo que favorece el desarrollo del turismo al aire libre.
En lo que respecta a actividades relacionadas con la naturaleza, la pesca deportiva adquiere protagonismo, ya que Los Antiguos es uno de los pocos destinos de la Patagonia donde puede efectuarse esta práctica durante la temporada invernal. Ambientes como el lago Buenos Aires y el río Jeinimeni ofician de escenarios supremos para este deporte.
El mote del Buenos Aires, “el lago de las grandes piezas”, revela sus generosas propiedades como pesquero: en esas aguas pueden capturarse combativas truchas Marrones y Arco Iris de hasta 3 kilogramos y también salmones del Pacífico o cohos. En este ámbito de acceso público es posible extraer dos piezas diarias por persona, siendo el horario óptimo de pesca de 11 a 18 horas.
Por su parte, el río Jeinimeni se presenta como un curso cordillerano argentino-chileno con mucha sedimentación en el fondo del lecho. Tanto la modalidad con mosca como el spinning son factibles para obtener truchas Marrones y Arco Iris. Algunos ejemplares, pueden sacarse hasta dos por persona, pueden alcanzar los 5 kilogramos.
Otra de las ventajas relacionadas a esta actividad es que la Secretaría de Turismo local cuenta con un centro de informes exclusivamente para pescadores, donde se brinda asesoramiento gratuito y se adjudican los permisos de pesca.
Quienes prefieran conocer el imponente lago Buenos Aires desde otra perspectiva, pueden realizar salidas guiadas con instructores en kayaks y deslizadores, partiendo del muelle ubicado en la hostería Antigua Patagonia. También en el parque del establecimiento se montó en 2010 una palestra para ofrecer la iniciación a la escalada deportiva. Esta actividad está dirigida a los turistas que decidan conocer este deporte: mientras se practica la escalada, el paisaje del lago Buenos Aires va acompañando al escalador en su ascenso vertical.
Para los interesados en disfrutar de la naturaleza se pueden recorrer circuitos de trekking urbano y rural, que van desde caminatas de corta duración hasta itinerarios donde se conecta todo el pueblo a través de los miradores. Estos paseos conforman una oferta interesante, al recorrer los puntos de referencia del parque municipal, chacras y miradores. Asimismo se puede caminar por la ribera del río Los Antiguos, donde se puede apreciar este ambiente característico de la zona. Se suma a esta propuesta el avistaje de flora y fauna nativa.
El cicloturismo también ha ido tomando auge en este último tiempo. Los amantes de las bicicletas podrán transitar las sendas demarcadas en el mapa de chacras, conectando los caminos de los miradores y de la costa del río.
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