Gran Corrientes
Está ubicada al sur de la ciudad de Corrientes. Se destaca por la imponencia de sus barrancas a orillas del río Paraná.
Tan solo 55 Km. por la Ruta Nacional Nª 12 separan a Empedrado de la capital de Corrientes. En la localidad sobresalen las imponentes barrancas que se extienden por 14 kilómetros a lo largo de la ribera del Paraná.
El municipio es un pesquero por excelencia, y a el acuden pescadores de nuestro país y el exterior, en busca de los clásicos peces del Paraná: el dorado y el surubí.
La historia del pueblo
El 28 de julio de 1826 el Congreso de la provincia de Corrientes, autoriza por ley al entonces Gobernador Intendente capitán Pedro Ferré la fundación del pueblo de Empedrado.
Casi dos meses después, el 14 de septiembre se aprueba el emplazamiento elegido por el primer mandatario provincial.
Algunas publicaciones afirman que el 15 de septiembre el gobernador promulgó la ley de fundación y días después personalmente comunicó a los pobladores de la zona la institución oficial del pueblo.
La precaria reducción empedradeña poseía un pequeño templo que data de 1817 y estaba ubicado frente a la plaza principal que en la actualidad es la 25 de Mayo.
Era un templete de adobe, quebracho colorado y techo de tejas, cuyo primer sacerdote designado fue el presbítero Luciano Alfonso.
Alfonso una década después escribiría el libro de actas, con fecha 1 de abril.
La ley del 14 de septiembre de 1826, que aprobó la compra de 1500 "varas cuadradas" a Dionisio Suárez, disponía que el pueblo se fuera a erigir sobre ese terreno y pasaría a denominarse "Capilla del Señor".
Finalmente el gobernador Pedro Ferré firmó la ley que establecía el nombre de Empedrado a la zona.
Este vuelco en el cambio de nombre se dio gracias a la constante presión popular.
Orígenes
Los primeros antecedentes sobre la región se remontan al Siglo XVII, con el asentamiento de la reducción de Santiago Sánchez, sobre la margen izquierda de la confluencia de los ríos Santiago Sánchez (hoy río Empedrado) y el Paraná.
Los pobladores del lugar realizaban actividades agropecuarias y también vivían de la pesca.
Constantemente la reducción era víctima de los ataques de los indios Avipones, Mocovíes, Guaycurúes, Vilelas y Payaguas todos provenientes del Chaco.
Uno de esos ataques produjo la destrucción total de la reducción y el fortín que protegía la zona, el 23 de octubre de 1739.
Con el corre de los años se fue formando un pequeño vecindario y sus habitantes plantearon al entonces gobernador la inquietud de ser reconocidos como población, en el año 1825.
El capitán Ferré interesado en ese proyecto realizó los trámites correspondientes en el congreso provincial que tiempo después culminarían con el reconocimiento oficial.
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